Las mamas tuberosas son una malformación congénita del pecho que se produce durante la etapa del desarrollo puberal, afectando la forma, tamaño y simetría de las mamas. Esta condición, también conocida como mamas tubulares, se caracteriza por un desarrollo anómalo del tejido mamario, lo que da lugar a senos con una forma alargada, base estrecha y un aspecto más cilíndrico o tubular. Además, la areola suele presentarse dilatada y, en muchos casos, se observa una asimetría significativa entre ambas mamas.
60 minutos
General
24 horas
Inmediatos
1 semana
De por vida
Resolvemos tus dudas más comunes sobre este procedimiento.
La cirugía se realiza bajo anestesia general, por lo que la paciente no siente dolor durante el procedimiento. Después, cualquier molestia se maneja con medicamentos prescritos.
La recuperación inicial puede tomar entre 1 y 2 semanas, pero se recomienda evitar actividades físicas intensas durante al menos 4 a 6 semanas.
Aunque no son obligatorios, los implantes son esenciales para abordar con éxito este problema. Permiten que la glándula cambie de forma y se adapte, siendo la principal opción para corregir mamas tuberosas. Además, se pueden explorar alternativas como el uso de tejidos y grasa de otras áreas del cuerpo, tanto de forma independiente como combinada con implantes.
En la etapa inicial postoperatoria, se experimenta pérdida de sensibilidad en la zona de la areola, pero esta se recupera progresivamente en los días subsiguientes a la intervención.