La reducción mamaria es una solución efectiva para quienes sufren de incomodidades físicas o emocionales debido al tamaño excesivo de sus senos. Algunas mujeres experimentan dolor de espalda, cuello o incluso irritación en la piel bajo los senos, mientras que otras pueden sentir inseguridad sobre su apariencia. Este procedimiento no solo mejora la estética del cuerpo, sino también la calidad de vida.
1 -2 horas
General
24 horas
Inmediatos
1 semana
De por vida
Resolvemos tus dudas más comunes sobre este procedimiento.
Las cicatrices de la reducción mamaria suelen disimularse eficazmente, quedando ocultas incluso con un sujetador pequeño, aunque no desaparecerán por completo. Para evitar el impacto del sol en las cicatrices de la mamoplastia, se recomienda esperar al menos un año antes de exponerlas al sol o usar bikini.
Después de la intervención, es necesario mantener reposo, pero al cabo de dos días, podrás incorporarte a tu vida laboral normal, especialmente si se trata de un trabajo de oficina. No obstante, es vital comunicarlo al equipo médico.
Las mamografías seguirán siendo igual de fiables que antes. De hecho, como parte del control postoperatorio, se realizará una mamografía después de un tiempo transcurrido desde la intervención. A partir de entonces, seguirás el cronograma de frecuencia que te indique tu especialista.
Es importante destacar que el aumento de mamas no afecta la lactancia materna. Sin embargo, se recomienda esperar de 6 a 12 meses después de la lactancia para someterse a la intervención.